En agosto de 1964, la ciudad de Puerto Ordaz, en el estado Bolívar, fue sede de la XIV Convención Nacional de la Federación Venezolana de Maestros (FVM). El evento congregó a cientos de educadores procedentes de todo el país para debatir sobre la agenda gremial y las políticas educativas nacionales.
Como parte de las actividades recreativas programadas por las autoridades locales para los delegados, el domingo 23 de agosto de 1964, el Concejo Municipal organizó una excursión al Parque La Llovizna, ubicado en las inmediaciones de los saltos del río Caroní.
La acumulación de decenas de maestros sobre la pasarela, muchos de ellos detenidos para observar el paisaje o tomar fotografías, sobrepasó el límite de resistencia de los materiales.
Durante el tránsito, los anclajes y tensores de uno de los extremos del puente cedieron abruptamente bajo el peso excesivo.
La plataforma se desprendió, precipitando de manera directa a decenas de profesionales de la educación hacia los torrentes del río Caroní.
El accidente movilizó de inmediato a los cuerpos de seguridad, organismos de rescate, voluntarios y personal de las empresas básicas de la región de Guayana. Las labores de búsqueda a lo largo del cauce del río se extendieron durante varios días.
Víctimas: El siniestro cobró la vida de varios educadores procedentes de distintas seccionales del país, convirtiéndose en una de las catástrofes gremiales más graves de la historia contemporánea venezolana.Sobrevivientes: Algunos dirigentes sindicales y delegados, entre ellos el destacado maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, se salvaron de caer al agua debido a que se encontraban en los estribos del puente al momento del colapso.
Fotos cortesía de Facebook: El Journal de Dani